Nunca olvides que,

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sábado 5 de septiembre de 2009

Momentos inquietantes de la tele


Que los programas de televisión que se emiten en la sobremesa son pura basura, no es cosa de hoy. Por desgracia, ya desde el nacimiento de las primeras cadenas privadas de este país, Telecinco y Antena 3, se decidió que ese momento del día en el cual la gente está reposando la comida, es el ideal para programar espacios en los que explotar el morbo, el sensacionalismo y el escándalo. Programas que incumplen todos los códigos éticos y deontológicos del periodismo, difundiendo y/o fomentando valores considerados moral y socialmente negativos, especialmente en lo que a la infancia se refiere. Y es que todo es válido para ganar audiencia.

Este modelo televisivo, que nos brindó nuestra queridísima Italia, hizo fortuna en nuestro país muy rápidamente. La máxima impuesta por los programadores era que el público que ve la tele a esas horas es limitadillo, cuando no directamente border-line. Una audiencia anestesiada a la que hay que entretener apelando a los instintos más básicos. Y lo cierto es que tiene mérito que lo hayan conseguido con su insistencia. La suficiente para que hoy día todo el mundo asuma esa máxima sin reparos.

El caso es que el pasado martes zapeando, pude ver como en uno de esos programuchas aparecía un personajillo habitual del género: el cubano Dinio García. Hablamos de un tipo sin oficio ni beneficio que pasó a la fama por zumbarse a tordos variados, para después convertirse en empresario (¿?) y que actualmente va contando por ahí que es actor porno. Al parecer ahora vende por los platós su relación con otra actriz de tan noble género cinematográfico, la explosiva María Lapiedra, y la última revelación consiste en que ambos van a ser papas (pobre niño de ser cierto).

Bien. Como si se tratara de una mala representación de vodevil, los “contertulios” del programa en cuestión, comenzaron a increparle y a llamarle montajista. Es gracioso que aquellos que viven del montaje continuado, y que también son parte fundamental de este, acusen a sus compañeros de profesión/negocio. Porque aquí, no nos equivoquemos, tanto los famosillos como los seudo-periodistas están en el mismo barco. Todos a una como en Fuenteovejuna.

Pero lo peor aún estaba por llegar. Ante las insistentes acusaciones de montaje, esgrimidas especialmente por una machaker de nombre Chelo García Cortés, el Dinio se defendió diciendo que el los únicos “montajes” que conocía eran los que hacía como actor porno. Y para rematar su intervención, invitó a la señora Cortés a participar en una escena con él, y aquí viene lo más grande, ¡ante notario!

Me han contado que en el Consejo General del Notariado llevan toda la semana sin cogerle el teléfono a nadie. Y es que todos los notarios de España están tremendamente inquietos ante la posibilidad de verse involucrados en esta historia. Hay incluso quien amenazó con dejarse la carrera si lo designaban, renunciando a las importantes cantidades de dinero que pasan por su notaría. En fin, no me parece descabellado, ver a estos dos frikazos chiscando en posiciones inverosímiles y dar fe de ello no debe ser plato de buen gusto. Cuelgo la foto de los protagonistas para que juzguéis por vosotros mismos.

En fin, que la tele está fatal.